CHETUMAL, Quintana Roo.— Un clima de absoluta ingobernabilidad se apoderó de la capital del estado luego de que integrantes del «Colectivo Xtabay» asaltaran las instalaciones de los Juzgados Penales, desatando una jornada de violencia, retención ilegal de personas y pánico generalizado dentro de la sede judicial.
Lo que inició bajo el argumento de presionar por causas penales —entre ellas los casos de las víctimas Francisca Mariner y Wendi— escaló rápidamente hacia una toma hostil. El grupo bloqueó los accesos, tomó los pasillos de las salas de juicio oral y emprendió una feroz embestida de insultos y hostigamiento verbal contra trabajadores y ciudadanos ajenos al conflicto que solo buscaban dar trámite a sus procesos.
Familias atrapadas y chantaje a las autoridades
La situación se tornó crítica al confirmarse que el personal administrativo y decenas de usuarios quedaron atrapados dentro del inmueble sin posibilidad de salir. Utilizando a los ciudadanos como rehén institucional, las manifestantes condicionaron la reapertura de las puertas a la llegada de altos funcionarios del Gobierno estatal y del Poder Judicial, amedrentando y amenazando con denunciar penalmente a quien intentara romper el cerco.
Amenaza de incendio
El punto de mayor alarma se registró cuando desde la protesta se comenzó a solicitar combustible con la amenaza explícita de prender fuego al edificio con la gente retenida en su interior. Ante la apabullante superioridad numérica del contingente, el personal de seguridad se vio rebasado, resultando en la parálisis total de las actividades judiciales en Chetumal y dejando en la incertidumbre los trámites de decenas de familias afectadas.

