El ministro chino de Exteriores, Wang Yi, afirmó este lunes que las relaciones entre China y México no están dirigidas contra ningún tercer país ni deben verse condicionadas por terceros, durante una reunión en Pekín con su homólogo mexicano, Roberto Velasco, en plena fricción comercial entre ambos países.
La visita del canciller de México se produce después de que el país norteamericano impusiera a comienzos de año nuevos aranceles a países con los que no mantiene acuerdos comerciales, entre ellos China, una decisión que ha generado fricciones entre las dos economías y que Pekín ha criticado.
«Las relaciones entre China y México no están dirigidas contra ningún tercero ni deben verse afectadas por ningún tercero», aseveró hoy Wang, según un comunicado publicado por el Ministerio chino de Exteriores tras el encuentro.
El jefe de la diplomacia china agregó que su país apoya a México en el mantenimiento de su «independencia y autonomía» y en la defensa de su soberanía y seguridad, y expresó su oposición a las «interferencias externas».
Wang abogó asimismo por reforzar los intercambios de alto nivel, consolidar la confianza política y profundizar la cooperación bilateral, además de trasladar a Velasco un saludo del presidente chino, Xi Jinping, para su par mexicana, Claudia Sheinbaum.
Velasco, por su parte, afirmó, según el comunicado chino, que México y China comparten principios como el respeto a la soberanía y la igualdad entre los países.
El canciller mexicano expresó además la voluntad de reforzar los intercambios de alto nivel, ampliar la cooperación bilateral y avanzar en los mecanismos de diálogo entre ambos países, y respaldó la celebración este año en China de la cumbre de líderes del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC).
La nota oficial no precisa si Velasco hizo referencia a los aranceles mexicanos que afectan a China, pese a que las importaciones de ese país procedentes del gigante asiático afectadas por la medida cayeron un 28% interanual durante los primeros cinco meses de 2026, según informó la semana pasada el secretario de Economía, Marcelo Ebrard.
El gobierno de Sheinbaum sostiene que los gravámenes no están dirigidos contra ningún país en particular y los enmarca en una estrategia para sustituir importaciones, elevar el contenido nacional de las cadenas productivas y proteger unos 350 mil empleos.
Pekín, por su parte, advirtió en marzo de posibles represalias por unas barreras comerciales que afectan a más de 30 mil millones de dólares en exportaciones chinas y pidió a México que rectificara las medidas.
La visita de Velasco, la primera a China desde que asumió el cargo en abril, coincide además con las negociaciones de México con Estados Unidos y Canadá para la revisión del tratado comercial T-MEC.

